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UNIVERSIDAD MARISTA DE MÉRIDA A.C.

Blog de la Universidad Marista

Claves para dar el salto de la preparatoria a la universidad sin morir en el intento

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Si piensas que entrar a la universidad es sólo un trámite, estás equivocado. El salto de la preparatoria a la universidad es un gran cambio. Tendrás nuevos compañeros y maestros. Va a cambiar tu forma de ser, de pensar y de ver el mundo.

Es normal que estés nervioso. La vida universitaria es muy distinta al tipo de vida escolar que has llevado hasta ahora. A muchos nos toma por sorpresa. Tardamos todo el primer semestre en acostumbrarnos al nuevo ritmo; a veces también el segundo semestre.

Para evitar que te pase lo mismo, aquí tenemos las claves para entrar a la universidad sin morir en el intento.

Organízate

Estudiar una carrera universitaria exige mucho de ti, sin contar tus actividades extras en la tarde como deportes o música. Por eso es importante que le des su debido tiempo a cada cosa y te acostumbres a una rutina. Usa una agenda para facilitarte la vida.

Apuntar tus tareas y proyectos próximos en un calendario, te hace más fácil ver cuánto tiempo tienes para hacerlos y cuánto falta para entregarlos. Incluso habrá maestros que desde el primer día te digan la fecha del examen. Recuerda: las fechas límites son sagradas.

Evita atrasarte

Las tareas y proyectos en la universidad son más grandes e importantes que en la preparatoria. Necesitan que investigues más. No los dejes para el último momento. Los maestros esperan de ti un trabajo con mayor profundidad y mejor investigado, no el primer resultado en línea.

Tanto los maestros, como tus padres, también esperan que te dediques y te esfuerces; que des lo mejor de ti. Después de todo, elegiste una carrera universitaria que te gusta, ¿no? Cuando algo te gusta, más ganas le pones.

Ve a todas tus clases

Sé lo divertido que es ponerse de acuerdo con todos tus compañeros y saltarte clases. Total, en la preparatoria sólo son cincuenta minutos. Sin embargo, no es una buena idea para la universidad.

Cada materia universitaria equivale a dos horas de clase. Al día llevas tres materias aproximadamente, a veces sólo una, dependiendo de tu horario y tu semestre. Perderte una clase sería perderte temas enteros o puntos importantes para el examen. Tus apuntes o tu falta de apuntes harán una gran diferencia.

Abre tu mundo

Tu burbuja mental se abre poco a poco con cada año que pasa. La vida universitaria te empuja a reventarla por completo. En la universidad interactúas con personas nuevas todo el tiempo. Personas que piensan diferente a ti. No cierres la puerta a una posible amistad por una opinión distinta. Allá afuera, en el mundo real que te espera al finalizar la carrera, habrá mucha más gente que tenga ideas diferentes a las tuyas.

El sistema marista, por ejemplo, te hace convivir con personas de otras carreras. En materias como humanísticas, entras en contacto con diferentes formas de ver y pensar el mundo. Tal vez escuches ideas que no te agradan. Para no pasártela mal, aprende a escuchar opiniones con las que no estás de acuerdo; aprenderás algo nuevo.

No estás solo

Aunque durante la universidad aprendes a hacer muchas cosas por tu cuenta y a ser independiente, esto no significa que debas cargar tú solo el mundo en tus hombros tú solo. Si tienes un problema difícil de solucionar, no te tortures. Está bien pedir ayudar.

Los maestros por ejemplo, están dispuestos a ayudarte. ¿Tienes una duda o un tema no te quedó muy claro? ¡Pregunta! Además, los coordinadores se preocupan por tus avances y que te sientas cómodo en este nuevo paisaje universitario. De igual manera, tus papás siguen siendo una fuente de apoyo interminable.

 

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